Museo Nacional de Arte Decorativo

Emilio Patarca: el mate de la Libertad

Del 10 de octubre al 10 de noviembre, en el Museo Nacional de Arte Decorativo

Emilio Patarca: el mate de la Libertad

Estamos navegando la estela de los bicentenarios históricos de nuestra patria. Hace tres años conmemorábamos el del inicio de nuestra identidad nacional; dentro de otros tres festejaremos el de nuestra independencia. A medio camino entre ambos, este año se cumplen los doscientos de la instalación de la Asamblea del año XIII, institución histórica que en el breve término de dos años estableció las bases fundamentales para la construcción de la república que pugnaba por nacer en medio de las dificultades y los desencuentros.

La Asamblea soberana no sólo reemplazó los símbolos españoles por los nuevos himno, escudo y escarapela, sino que, entre otras muchas acciones, estableció los principios de representación política y soberanía popular, acuñó moneda propia, suprimió los títulos de nobleza y los instrumentos de tortura, eliminó varios impuestos, puso coto a las discriminaciones sociales y –quizás su decisión más valiosa y trascendente para esos tiempos- abolió la esclavitud y decretó la libertad de vientres de las esclavas.

Es esta decisión histórica que el prestigioso platero Emilio Patarca ha querido celebrar con el Mate de la Libertad que acaba de realizar y que se presenta, del 10 de octubre al 10 de noviembre, en el Museo Nacional de Arte Decorativo.

Como hizo en 2010 con el mate del bicentenario de Mayo, Patarca quiere festejar “los momentos más importantes de nuestra historia a través de la creación de obras conmemorativas cuyo motivo principal sea el mate, esa infusión tan nuestra, consumida históricamente por los argentinos de todas las clases sociales, desde el lejano norte hasta el extremo sur”. Y, por supuesto, lo hace con todo el esmero y la experiencia de un oficio que domina como pocos, utilizando la técnica más exigente y el material más refinado, que en este caso es plata 925/000, además del oro de 18 k para el escudo nacional que aplicó en la cara anterior de la pieza. La altura del mate (sin la bombilla) llega a los 27 cms, el diámetro de la base es de 12,5 cms y el peso del conjunto orilla los 850 gramos, portando punzón de autor y sellos de ley de plata y de oro.

El soporte central del mate lo constituye la imagen de una esclava con los brazos extendidos, que acaba de romper sus cadenas y avanza resuelta hacia su destino de libertad. La figura se yergue sobre una base campanuliforme de diámetro decreciente, decorada con guarda de óvalos y hojas de laurel cinceladas en bajorrelieve. En la faja inferior, grabada a buril, se lee la primera frase de nuestro himno oficial, adoptado precisamente por la Asamblea en 2013: “Oíd mortales el grito sagrado: libertad, libertad, libertad!”

Sobre la testa de la esclava liberta se asienta el recipiente del mate, cuenco en forma de galleta que recuerda la hechura del mate que fue habitual entre los pobres y los humildes de la época.

El mate se exhibe en vitrina, en la antecámara del Museo, de martes a domingos de 14 a 19.

Entrada $15.- (martes entrada libre)

Jubilados y menores de 12 años, gratis todos los días.